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En los debates e intercambios que hemos sostenido
con los amigos devaluacionistas, hemos podido detectar en ellos
una serie de sofismas que repiten cual incesante ritornelo para
tratar de justificar la devaluación. He aquí algunos de ellos y nuestra
opinión al respecto:
1. Se debe devaluar para
mantener el tipo de cambio real, es decir, el tipo de cambio
corregido por la inflación.
El primer efecto perverso que causa la devaluación es el
aumento de circulante, el cual irremisiblemente conduce a la inflación.
Por tanto, si se aplicara ese sofisma como argumento para devaluar
estaríamos entrando en un círculo vicioso. Para los
enemigos del bolívar, Venezuela está condenada irremediablemente
a la devaluación de su moneda todos los años, no
importa cuán enormes sean los ingresos de divisas al fisco.
Pareciera que la consigna de ellos fuera devaluar a todo trance.
Por su mente no pasa ni remotamente la idea de revaluar o simplemente
no devaluar.
2. Se debe devaluar para
que el bolívar no
esté excesivamente sobrevaluado cuando se elimine
el control de cambio.
Este sofisma se fundamenta en la falsa premisa de que el bolívar
en todo momento está sobrevaluado, la cual es una concepción
no sólo deshonesta, sino absolutamente insensible a la suerte
de los sectores más desfavorecidos. Nos explicamos: el Presidente
Chávez acertadamente ha afirmado en forma muy clara que
el Control de Cambio llegó para quedarse un buen tiempo,
por lo menos hasta el 2021. A menos que el Presidente mande a parar,
los devaluadores utilizarán su sofisma anterior como excusa
para seguir envileciendo el bolívar por lo menos hasta el
2021 y mientras tanto el pueblo que se fuña. Estamos de
acuerdo con el Control de Cambio, pero acompañado de mini-revaluaciones
sostenidas a medida que mejoran los índices macroeconómicos
3. La devaluación favorece a los exportadores
y perjudica a los importadores, porque frena las importaciones
y estimula la producción nacional.
La prioridad en orden cronológico de este país es
el autoabastecimiento en primer lugar, y la exportación
de manufacturas y servicios en segundo lugar, una vez se haya satisfecho
la primera prioridad. Los exportadores son una minoría que
ha sido privilegiada durante más de 20 años. Con
el autoabastecimiento nos beneficiamos la inmensa mayoría
de los venezolanos. Se deben exportar sólo los excedentes
que queden luego de satisfacerse las necesidades básicas
de los venezolanos. Un gobierno revolucionario no debe trazar sus
políticas económicas en función de privilegiar
a una minoría, en desmedro de las grandes mayorías;
de lo contrario, se desnaturaliza. Por otro lado, en este país
ya ha ocurrido la aberración de que algunas empresas prefieren
exportar antes que abastecer al país. Esto se vio, por ejemplo,
en el paro petrolero cuando la Polar, empresa golpista, exportaba
sus alimentos a Colombia privando a los venezolanos de los mismos.
Los privilegios para los golpistas deben cesar.
4. Sólo los economistas deben opinar sobre
la economía del país
Esta arrogante pretensión de los devaluacionistas es discriminatoria,
sectaria y totalmente inaceptable, pues ellos llevan 20
años
equivocándose con la política devaluacionista, pero
sus frutos no se ven por ninguna parte. Debemos bajar la economía
del pedestal en que la han colocado los depreciadores y democratizarla.
Desde el ama de casa, hasta el obrero, todos debemos hablar y aprender
de economía, porque a todos nos afecta y es demasiado importante
para dejarla en exclusiva al club de los economistas devaluacionistas.
5. Fue necesario devaluar
en un 20% porque ésta
era la devaluación prevista, habida cuenta de una flexibilización
esperada del control de cambio
¿De dónde salió esa cifra mágica del
20%? Ningún devaluador ha dado una explicación convincente.
Por otra parte, es una falacia presuponer que una flexibilización
del Control de Cambio conllevará automáticamente
a más devaluación, pues si hay más facilidades
para adquirir los dólares oficiales, es lógico suponer
que el dólar paralelo tenderá a derrumbarse, por
la ley elemental de la oferta y la demanda. A mayor cantidad de
dólares en el mercado, menor debe ser su precio.
6. No hay relación comprobada entre devaluación
e inflación
Con esta falacia, los antibolivarianos consideran que el resto
de los venezolanos somos gafos, ya que no existe casi ni un solo
bien o servicio que no contenga por lo menos un componente
importado.
Por tanto, al devaluar, todos los componentes
importados se encarecen,
el resultado inmediato es más devaluación y todos
los venezolanos somos instantáneamente más
pobres.
Por otra parte, al devaluar se obtienen más bolívares
para el mismo ingreso de divisas. Por tanto, hay mayor masa monetaria
y mayor inflación en consecuencia
Nota: Hay que diferenciar
entre antiBolivarianos y antibolivarianos. Los primeros son los
escuálidos. Los segundos son todos
aquellos que se oponen al aumento del poder adquisitivo de los
venezolanos, al rechazar a ultranza cualquier apreciación
del bolívar.
7. Los gobiernos no devalúan ni revalúan.
Eso lo hacen los mercados
Este sofisma es "bullshit", como dicen los gringos. La decisión
de devaluar o no siempre ha sido una decisión política.
Si un país es esencialmente importador de bienes de consumo,
como es el caso de Venezuela, conviene revaluar. Si es exportador
de bienes de consumo, (una vez satisfechas las necesidades internas)
es conveniente devaluar para "dumpear" con precios más bajos
en los mercados foráneos. Casos típicos de decisiones
políticas: Argentina revaluó un 12,8% el año
pasado, cuando debió devaluar, pero políticamente
no convenía por la grave crisis socioeconómica de
ese país. Venezuela acaba de devaluar
en un 20%, cuando
debió hacer todo lo contrario, en función de sus
variables macroeconómicas, pero la Quinta
Columna inserta
en el gobierno logró imponerse, pues lo que persigue en
el fondo es el derrumbe de este gobierno.
8. El país importa sólo
el 30% de lo que consume.
¡Pamplinas! Venezuela importa casi todos los bienes y servicios
que consume, menos los combustibles y lubricantes. Si estos últimos
se importaran a precios internacionales se demostraría que
es conveniente revaluar para hacerlos más baratos para nosotros.
Los subsidios internos a los combustibles
y lubricantes es una merma a la exportación petrolera e implican una revaluación
parcial del bolívar para adquirir combustibles y lubricantes. ¿Por
qué sólo revaluamos nuestro bolívar para eso?
Debiéramos revaluarlo para lo demás (comida y otros
bienes importados). Eso no quiere decir que dejemos de producir
comida. Al autoabastecernos se disminuyen las compras al exterior
en cada renglón que produzcamos hasta ese nivel. En principio
estamos autoabastecidos de combustibles y lubricantes, y su excedente
lo exportamos. ¿Por qué tenemos que pasar hambre
para complacer a los devaluacionistas sin razón?
9. Es correcto que países que revaluaron su
moneda como Canadá jueguen con su tasa de interés
y con el aumento o reducción de subsidios, a fin de revertir
los daños que puede ocasionar una moneda sobrevaluada
en su producción nacional. En Canadá, la revaluación
de la moneda se da por el comportamiento del mercado que en el
contexto económico actual evidencia un desgaste del dólar.
O sea, para los antibolivarianos, es correcto que Canadá revalúe,
a pesar de ser un país netamente exportador de manufacturas
y su principal socio comercial es Estados
Unidos, pero es incorrecto
que lo haga Venezuela que no es un país netamente exportador
de manufacturas. En otras palabras, para los depreciadores, la
salsa que es buena para el pavo no lo es para la pava. Para ellos,
es correcto que Canadá revalúe con respecto al dólar
estadounidense habida cuenta de la depreciación de este último
con respecto al euro, pero no lo es que lo haga Venezuela. ¡Qué riñones!
Por
otra parte, los intereses altos (con libre convertibilidad) atraen
los capitales. Si esos capitales se "fijan" con inversiones
internas, no se fugarán como los golondrina. Por
eso es necesario la tasa Tobi para Venezuela, una vez
que se elimine el Control de Cambio. La tasa Tobi es un impuesto de salida de capitales,
o sea un control de cambio flexible. Para proteger la industria
nacional, se acude a los aranceles de importación de bienes
y servicios. EEUU subió sus aranceles para el acero importado,
para estimular la producción nacional. EEUU bajó sus
intereses para estimular el consumo interno, pero gastó sus
reservas y el dólar perdió respaldo. En ese país,
debido a que su tasa de interés básica es sólo
1% (en contraste con el 2% de la Comunidad Europea), y a la falta
de reservas (especialmente petroleras, por el fiasco de Irak), sus
capitales migraron al euro y el dólar se devaluó en
un 20%. Nosotros en Venezuela tenemos reservas petroleras cuantiosas.
Por tanto debemos revaluar y bajar los intereses
y, cuando tengamos el cambio libre, colocar la Tasa Tobi en un
30% y aranceles a los productos que nos interesa producir (alimentos)
también
en un 30%.
10. Con la revaluación, las empresas nacientes,
frente a un mercado limitado, no podrán colocar sus productos
en el exterior, debido a que serán muy costosos, ni en
el mercado nacional, ya que al venezolano le saldría más
barato comprar importado que nacional
Los que sostienen este embuste se olvidan de tres detalles: Primero,
que esas empresas nacientes deben producir en primer lugar para
abastecer el mercado nacional y en segundo lugar para exportar
los excedentes, si los hay. Segundo: Que hay Control
de Cambio,
por lo tanto, si una empresa nacional produce bienes o servicios
para el mercado nacional, CADIVI no otorgará dólares
para importar esos mismos bienes o servicios. Luego, las empresas
nacientes cuentan prácticamente con un mercado
cautivo,
gracias a la protección que les brinda el estado. Tercero:
Que no debe haber competencia desleal contra esas empresas nacionales
por la vía del contrabando, puesto que se supone que estamos
en la V República donde los controles aduanales son mucho
más estrictos que los de la IV.
Por otro lado, al revaluar
se acaba el contrabando si se subsidian los alimentos y bienes
básicos que se producen en el país
(como hacemos con la gasolina).
11. La clase de menos recursos
no gana ni pierde con la depreciación del signo monetario, siempre y cuando
esta medida vaya acompañada de programas sociales
Mejor nos echan uno de vaqueros: todo lo que consumen los pobres
tiene por lo menos un componente importado. Por lo tanto, con la
devaluación todo sube para los pobres. Por el contrario,
al revaluar se abarata el costo de la vida para todos los venezolanos.
12. Lo importante es que
cada medida (devaluación
o revaluación) vaya acompañada de un por qué y
que este por qué sea parte de una estrategia hacia
el desarrollo.
El Ministro de Finanzas no ha dado una explicación convincente
del por qué estaba devaluando en un 20%, salvo una vagas
y escuetas declaraciones en las cuales afirmaba que estaba
devaluando para aproximar la tasa de cambio a la inflación
esperada para este año, con lo cual estaba creando
un nuevo principio económico digno de un premio Nóbel:
Que la inflación
se combate con la devaluación. Que es como decir
que un incendio se apaga echándole gasolina.
13. A los más pobres les conviene una devaluación
Sí, ¡cómo nié! A los ricos que tienen
sus dólares afuera es a quienes les conviene la devaluación.
14. La devaluación aumenta la producción,
la fortalece
Esto no ha sido demostrado científicamente, por lo menos
en Venezuela, donde en los últimos 20 años, el bolívar
se ha depreciado más de 447 veces y en cambio el PIB no petrolero per cápita en el mismo período no ha
aumentado ni remotamente en la misma proporción.
En contraste,
la revaluación estimula la producción,
porque el componente importado se hace más barato y la presión
por aumentos salariales se reduce, como consecuencia del aumento
del poder adquisitivo de los venezolanos.
¿Si la gasolina la importáramos a precios internacionales
podríamos producir mas barato?
15. El FMI quiere que los
países aprecien
sus monedas porque con un dólar barato, los deudores pueden
comprar más dólares y pagar más dólares
Tremendo embuste éste, pues México por ejemplo,
que tiene una elevada deuda externa, sin embargo devaluó su
moneda el año pasado, a pesar de que su gobierno es típicamente
derechista y neoliberal. El FMI lo que quiere en realidad es sacar
nuestras reservas. El control de cambio nos aleja de las malas
intenciones del FMI.
16. La revaluación hace caer la producción
nacional y aumenta el desempleo
Ésta es otra falacia más en el caso de Venezuela
donde el Control de Cambio impide que CADIVI (al menos en teoría)
otorgue dólares preferenciales para importar productos que
compitan deslealmente con la producción nacional. La
revaluación
no hace caer la producción nacional pues ésta tiene
un mercado cautivo. Además, al revaluar poco a poco se atraen
los capitales foráneos de los venezolanos, lo cual aumenta
el poder adquisitivo de la población, por lo tanto, aumenta
el consumo, lo cual conlleva a mayor producción y por ende
a disminución del desempleo.
17. Como las importaciones
de Venezuela en bienes y servicios representan sólo el 28% de la demanda total,
y están sólo en el orden del 24% del PIB, el impacto
inflacionario de una devaluación no sería tan
fuerte
Como todos los bienes y servicios contienen al menos un componente
importado, la devaluación trae como consecuencia que los
precios de los mismos se encarezcan.
18. El mejor control para
las importaciones es un precio del dólar alto. El
mejor arancel para las exportaciones es el tipo de cambio
Esto fue válido quizás en la IV República,
no así en la V., pues contamos con control de cambio y controles
arancelarios teóricamente eficientes.
19. El desempleo no se combate subsidiando
importaciones
Como hay control de cambio, en teoría, sólo se importa
con los dólares preferenciales lo absolutamente necesario
y que no se produce en el país. Por lo tanto, la revaluación
no tiene por qué disminuir la producción nacional
ni aumentar el desempleo en consecuencia.
20. El respaldo real de la
moneda de un país
es la producción del país, pero los ingresos por
exportaciones petroleras no deben considerarse como producción
Lo que quieren decir los amigos devaluacionistas con esta cova
es que los dólares provenientes de las exportaciones petroleras
valen menos que los que provienen de las exportaciones de cerveza
Polar, por ejemplo.
21. Los perjudicados por
la devaluación son
los importadores, los que consumen bienes de lujo, los que vacacionan
en el exterior, los que tienen sus familiares en el exterior
y los enfermos que necesitan medicamentos producidos en el exterior,
en síntesis, una minoría de la población
Lo anterior es cierto, pero no es la verdad completa, pues con
la devaluación, todos los venezolanos salimos perjudicados,
a excepción sólo de los especuladores cambiarios
y los que sacaron sus dólares con fines desestabilizadores
o especulativos.
22. La prioridad de un país
como Venezuela es exportar
Claro que sí, pero no bienes y servicios en los que carecemos
ventajas competitivas: Podemos exportar petróleo, gas, combustibles,
lubricantes, asfaltos, tubos, aluminio, energía eléctrica,
cabillas, pero no podemos exportar trigo, whisky, computadores
o equipos de comunicaciones. Venezuela es exportadora de petróleos
y sus derivados, y de minerales procesados. Solo necesitamos importar
comida (cada día menos) y agregado importado para la manufactura
de los productos industriales que requerimos para autoabastecernos.
Las exportaciones venezolanas son mayores que las importaciones.
Por tanto somos un país exportador, pero
principalmente de rubros que tenemos en abundancia.
23. La devaluación cada año en un país
como Venezuela es inevitable
Si así fuera otros países en peores condiciones
que Venezuela no hubieran revaluado. La devaluación debe
darse sólo cuando las variables macroeconómicas imperantes
así lo aconsejen. Por ejemplo, cuando terminó el
paro petrolero, se justificaba la devaluación, por las ingentes
pérdidas económicas que había sufrido la nación.
Pero, con la mejora de los índices macroeconómicos
para este año, la devaluación no tenía sentido.
24. Los que apoyan la revaluación lo que buscan
es implantar una Caja de Conversión en Venezuela.
Creemos en una revaluación paulatina, pero no favorecemos
una Caja de Conversión, que apunta a la paridad del bolívar
con el dólar, porque sería traumática para
nuestra industria y significaría someter nuestra economía
a la de EEUU, cuya moneda no tiene un respaldo real. Compartimos
al respecto la siguiente opinión de Jairo
Larotta Sánchez,
aparecida en su excelente artículo: "El Bolivarianismo comienza
con nuestro Bolívar", publicado en Soberania.info - 05/04/04: .. "Las
experiencias de las "cajas de conversión" aplicadas a otros
países como por ejemplo el caso Argentina, han resultado
desastrosas. ... Tomar el dólar como moneda de nuestro país
es tomar la deuda ajena más la nuestra. Eso es peor que
el ALCA. Sería una verdadera locura. Sería como entregar
nuestra soberanía monetaria a una economía quebrada".
25. Los que atacan la devaluación, en el fondo están
atacando al Presidente porque él le dio su Visto Bueno
a la misma .
Este es el sofisma favorito de los devaluadores. Pretenden ponernos
a pelear con nuestro máximo líder porque creen que
de esa manera nos descalifican. Nuestra respuesta a esa acusación
falsa es muy sencilla: El Presidente confía en sus asesores
económicos, de la misma manera en que confió en quienes
le suministraron la información errónea sobre los
soldados quemados. No es culpable el Presidente si es mal asesorado
o si recibe mala información. Pero, nosotros sí seríamos
culpables si a sabiendas de que uno de los enemigos más
dañinos de este proceso es la devaluación, no lo
divulgamos a los cuatro vientos como lo hemos venido haciendo.
Addendum: Mi
agradecimiento al Ingº Jairo Larotta Sánchez,
por haber revisado el borrador de este artículo y permitirnos
incorporar algunas de sus ideas, principalmente en los ítems
1, 6, 7, 8, 9, 10, 11, 13, 14, 15 y 22.
Eudes Vera - eudesvera@cantv.net
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