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Caracas / Venezuela -
 


Sofismas Devaluacionistas
Eudes Vera* / Soberania.info - 12/04/04

En los debates e intercambios que hemos sostenido con los amigos devaluacionistas, hemos podido detectar en ellos una serie de sofismas que repiten cual incesante ritornelo para tratar de justificar la devaluación. He aquí algunos de ellos y nuestra opinión al respecto:

1. Se debe devaluar para mantener el tipo de cambio real, es decir, el tipo de cambio corregido por la inflación.

El primer efecto perverso que causa la devaluación es el aumento de circulante, el cual irremisiblemente conduce a la inflación. Por tanto, si se aplicara ese sofisma como argumento para devaluar estaríamos entrando en un círculo vicioso. Para los enemigos del bolívar, Venezuela está condenada irremediablemente a la devaluación de su moneda todos los años, no importa cuán enormes sean los ingresos de divisas al fisco. Pareciera que la consigna de ellos fuera devaluar a todo trance. Por su mente no pasa ni remotamente la idea de revaluar o simplemente no devaluar.

2. Se debe devaluar para que el bolívar no esté excesivamente sobrevaluado cuando se elimine el control de cambio.

Este sofisma se fundamenta en la falsa premisa de que el bolívar en todo momento está sobrevaluado, la cual es una concepción no sólo deshonesta, sino absolutamente insensible a la suerte de los sectores más desfavorecidos. Nos explicamos: el Presidente Chávez acertadamente ha afirmado en forma muy clara que el Control de Cambio llegó para quedarse un buen tiempo, por lo menos hasta el 2021. A menos que el Presidente mande a parar, los devaluadores utilizarán su sofisma anterior como excusa para seguir envileciendo el bolívar por lo menos hasta el 2021 y mientras tanto el pueblo que se fuña. Estamos de acuerdo con el Control de Cambio, pero acompañado de mini-revaluaciones sostenidas a medida que mejoran los índices macroeconómicos

3. La devaluación favorece a los exportadores y perjudica a los importadores, porque frena las importaciones y estimula la producción nacional.

La prioridad en orden cronológico de este país es el autoabastecimiento en primer lugar, y la exportación de manufacturas y servicios en segundo lugar, una vez se haya satisfecho la primera prioridad. Los exportadores son una minoría que ha sido privilegiada durante más de 20 años. Con el autoabastecimiento nos beneficiamos la inmensa mayoría de los venezolanos. Se deben exportar sólo los excedentes que queden luego de satisfacerse las necesidades básicas de los venezolanos. Un gobierno revolucionario no debe trazar sus políticas económicas en función de privilegiar a una minoría, en desmedro de las grandes mayorías; de lo contrario, se desnaturaliza. Por otro lado, en este país ya ha ocurrido la aberración de que algunas empresas prefieren exportar antes que abastecer al país. Esto se vio, por ejemplo, en el paro petrolero cuando la Polar, empresa golpista, exportaba sus alimentos a Colombia privando a los venezolanos de los mismos. Los privilegios para los golpistas deben cesar.

4. Sólo los economistas deben opinar sobre la economía del país

Esta arrogante pretensión de los devaluacionistas es discriminatoria, sectaria y totalmente inaceptable, pues ellos llevan 20 años equivocándose con la política devaluacionista, pero sus frutos no se ven por ninguna parte. Debemos bajar la economía del pedestal en que la han colocado los depreciadores y democratizarla. Desde el ama de casa, hasta el obrero, todos debemos hablar y aprender de economía, porque a todos nos afecta y es demasiado importante para dejarla en exclusiva al club de los economistas devaluacionistas.

5. Fue necesario devaluar en un 20% porque ésta era la devaluación prevista, habida cuenta de una flexibilización esperada del control de cambio

¿De dónde salió esa cifra mágica del 20%? Ningún devaluador ha dado una explicación convincente. Por otra parte, es una falacia presuponer que una flexibilización del Control de Cambio conllevará automáticamente a más devaluación, pues si hay más facilidades para adquirir los dólares oficiales, es lógico suponer que el dólar paralelo tenderá a derrumbarse, por la ley elemental de la oferta y la demanda. A mayor cantidad de dólares en el mercado, menor debe ser su precio. 

6. No hay relación comprobada entre devaluación e inflación

Con esta falacia, los antibolivarianos consideran que el resto de los venezolanos somos gafos, ya que no existe casi ni un solo bien o servicio que no contenga por lo menos un componente importado. Por tanto, al devaluar, todos los componentes importados se encarecen, el resultado inmediato es más devaluación y todos los venezolanos somos instantáneamente más pobres. Por otra parte, al devaluar se obtienen más bolívares para el mismo ingreso de divisas. Por tanto, hay mayor masa monetaria y mayor inflación en consecuencia

Nota: Hay que diferenciar entre antiBolivarianos y antibolivarianos. Los primeros son los escuálidos. Los segundos son todos aquellos que se oponen al aumento del poder adquisitivo de los venezolanos, al rechazar a ultranza cualquier apreciación del bolívar.

7. Los gobiernos no devalúan ni revalúan. Eso lo hacen los mercados

Este sofisma es "bullshit", como dicen los gringos. La decisión de devaluar o no siempre ha sido una decisión política. Si un país es esencialmente importador de bienes de consumo, como es el caso de Venezuela, conviene revaluar. Si es exportador de bienes de consumo, (una vez satisfechas las necesidades internas) es conveniente devaluar para "dumpear" con precios más bajos en los mercados foráneos. Casos típicos de decisiones políticas: Argentina revaluó un 12,8% el año pasado, cuando debió devaluar, pero políticamente no convenía por la grave crisis socioeconómica de ese país. Venezuela acaba de devaluar en un 20%, cuando debió hacer todo lo contrario, en función de sus variables macroeconómicas, pero la Quinta Columna inserta en el gobierno logró imponerse, pues lo que persigue en el fondo es el derrumbe de este gobierno.

8. El país importa sólo el 30% de lo que consume.

¡Pamplinas! Venezuela importa casi todos los bienes y servicios que consume, menos los combustibles y lubricantes. Si estos últimos se importaran a precios internacionales se demostraría que es conveniente revaluar para hacerlos más baratos para nosotros. Los subsidios internos a los combustibles y lubricantes es una merma a la exportación petrolera e implican una revaluación parcial del bolívar para adquirir combustibles y lubricantes. ¿Por qué sólo revaluamos nuestro bolívar para eso? Debiéramos revaluarlo para lo demás (comida y otros bienes importados). Eso no quiere decir que dejemos de producir comida. Al autoabastecernos se disminuyen las compras al exterior en cada renglón que produzcamos hasta ese nivel. En principio estamos autoabastecidos de combustibles y lubricantes, y su excedente lo exportamos. ¿Por qué tenemos que pasar hambre para complacer a los devaluacionistas sin razón?

9. Es correcto que países que revaluaron su moneda como Canadá jueguen con su tasa de interés y con el aumento o reducción de subsidios, a fin de revertir los daños que puede ocasionar una moneda sobrevaluada en su producción nacional. En Canadá, la revaluación de la moneda se da por el comportamiento del mercado que en el contexto económico actual evidencia un desgaste del dólar.

O sea, para los antibolivarianos, es correcto que Canadá revalúe, a pesar de ser un país netamente exportador de manufacturas y su principal socio comercial es Estados Unidos, pero es incorrecto que lo haga Venezuela que no es un país netamente exportador de manufacturas. En otras palabras, para los depreciadores, la salsa que es buena para el pavo no lo es para la pava. Para ellos, es correcto que Canadá revalúe con respecto al dólar estadounidense habida cuenta de la depreciación de este último con respecto al euro, pero no lo es que lo haga Venezuela. ¡Qué riñones!

Por otra parte, los intereses altos (con libre convertibilidad) atraen los capitales. Si esos capitales se "fijan" con inversiones internas, no se fugarán como los golondrina. Por eso es necesario la tasa Tobi para Venezuela, una vez que se elimine el Control de Cambio. La tasa Tobi es un impuesto de salida de capitales, o sea un control de cambio flexible. Para proteger la industria nacional, se acude a los aranceles de importación de bienes y servicios. EEUU subió sus aranceles para el acero importado, para estimular la producción nacional. EEUU bajó sus intereses para estimular el consumo interno, pero gastó sus reservas y el dólar perdió respaldo. En ese país, debido a que su tasa de interés básica es sólo 1% (en contraste con el 2% de la Comunidad Europea), y a la falta de reservas (especialmente petroleras, por el fiasco de Irak), sus capitales migraron al euro y el dólar se devaluó en un 20%. Nosotros en Venezuela tenemos reservas petroleras cuantiosas. Por tanto debemos revaluar y bajar los intereses y, cuando tengamos el cambio libre, colocar la Tasa Tobi en un 30% y aranceles a los productos que nos interesa producir (alimentos) también en un 30%.

10. Con la revaluación, las empresas nacientes, frente a un mercado limitado, no podrán colocar sus productos en el exterior, debido a que serán muy costosos, ni en el mercado nacional, ya que al venezolano le saldría más barato comprar importado que nacional

Los que sostienen este embuste se olvidan de tres detalles: Primero, que esas empresas nacientes deben producir en primer lugar para abastecer el mercado nacional y en segundo lugar para exportar los excedentes, si los hay. Segundo: Que hay Control de Cambio, por lo tanto, si una empresa nacional produce bienes o servicios para el mercado nacional, CADIVI no otorgará dólares para importar esos mismos bienes o servicios. Luego, las empresas nacientes cuentan prácticamente con un mercado cautivo, gracias a la protección que les brinda el estado. Tercero: Que no debe haber competencia desleal contra esas empresas nacionales por la vía del contrabando, puesto que se supone que estamos en la V República donde los controles aduanales son mucho más estrictos que los de la IV.

Por otro lado, al revaluar se acaba el contrabando si se subsidian los alimentos y bienes básicos que se producen en el país (como hacemos con la gasolina).

11. La clase de menos recursos no gana ni pierde con la depreciación del signo monetario, siempre y cuando esta medida vaya acompañada de programas sociales

Mejor nos echan uno de vaqueros: todo lo que consumen los pobres tiene por lo menos un componente importado. Por lo tanto, con la devaluación todo sube para los pobres. Por el contrario, al revaluar se abarata el costo de la vida para todos los venezolanos.

12. Lo importante es que cada medida (devaluación o revaluación) vaya acompañada de un por qué y que este por qué sea parte de una estrategia hacia el desarrollo.

El Ministro de Finanzas no ha dado una explicación convincente del por qué estaba devaluando en un 20%, salvo una vagas y escuetas declaraciones en las cuales afirmaba que estaba devaluando para aproximar la tasa de cambio a la inflación esperada para este año, con lo cual estaba creando un nuevo principio económico digno de un premio Nóbel: Que la inflación se combate con la devaluación. Que es como decir que un incendio se apaga echándole gasolina.

13. A los más pobres les conviene una devaluación

Sí, ¡cómo nié! A los ricos que tienen sus dólares afuera es a quienes les conviene la devaluación.

14. La devaluación aumenta la producción, la fortalece

Esto no ha sido demostrado científicamente, por lo menos en Venezuela, donde en los últimos 20 años, el bolívar se ha depreciado más de 447 veces y en cambio el PIB no petrolero per cápita en el mismo período no ha aumentado ni remotamente en la misma proporción.

En contraste, la revaluación estimula la producción, porque el componente importado se hace más barato y la presión por aumentos salariales se reduce, como consecuencia del aumento del poder adquisitivo de los venezolanos.

¿Si la gasolina la importáramos a precios internacionales podríamos producir mas barato?

15. El FMI quiere que los países aprecien sus monedas porque con un dólar barato, los deudores pueden comprar más dólares y pagar más dólares

Tremendo embuste éste, pues México por ejemplo, que tiene una elevada deuda externa, sin embargo devaluó su moneda el año pasado, a pesar de que su gobierno es típicamente derechista y neoliberal. El FMI lo que quiere en realidad es sacar nuestras reservas. El control de cambio nos aleja de las malas intenciones del FMI.

16. La revaluación hace caer la producción nacional y aumenta el desempleo

Ésta es otra falacia más en el caso de Venezuela donde el Control de Cambio impide que CADIVI (al menos en teoría) otorgue dólares preferenciales para importar productos que compitan deslealmente con la producción nacional. La revaluación no hace caer la producción nacional pues ésta tiene un mercado cautivo. Además, al revaluar poco a poco se atraen los capitales foráneos de los venezolanos, lo cual aumenta el poder adquisitivo de la población, por lo tanto, aumenta el consumo, lo cual conlleva a mayor producción y por ende a disminución del desempleo.

17. Como las importaciones de Venezuela en bienes y servicios representan sólo el 28% de la demanda total, y están sólo en el orden del 24% del PIB, el impacto inflacionario de una devaluación no sería tan fuerte

Como todos los bienes y servicios contienen al menos un componente importado, la devaluación trae como consecuencia que los precios de los mismos se encarezcan.

18. El mejor control para las importaciones es un precio del dólar alto. El mejor arancel para las exportaciones es el tipo de cambio

Esto fue válido quizás en la IV República, no así en la V., pues contamos con control de cambio y controles arancelarios teóricamente eficientes.

19. El desempleo no se combate subsidiando importaciones

Como hay control de cambio, en teoría, sólo se importa con los dólares preferenciales lo absolutamente necesario y que no se produce en el país. Por lo tanto, la revaluación no tiene por qué disminuir la producción nacional ni aumentar el desempleo en consecuencia.

20. El respaldo real de la moneda de un país es la producción del país, pero los ingresos por exportaciones petroleras no deben considerarse como producción

Lo que quieren decir los amigos devaluacionistas con esta cova es que los dólares provenientes de las exportaciones petroleras valen menos que los que provienen de las exportaciones de cerveza Polar, por ejemplo.

21. Los perjudicados por la devaluación son los importadores, los que consumen bienes de lujo, los que vacacionan en el exterior, los que tienen sus familiares en el exterior y los enfermos que necesitan medicamentos producidos en el exterior, en síntesis, una minoría de la población

Lo anterior es cierto, pero no es la verdad completa, pues con la devaluación, todos los venezolanos salimos perjudicados, a excepción sólo de los especuladores cambiarios y los que sacaron sus dólares con fines desestabilizadores o especulativos.

22. La prioridad de un país como Venezuela es exportar

Claro que sí, pero no bienes y servicios en los que carecemos ventajas competitivas: Podemos exportar petróleo, gas, combustibles, lubricantes, asfaltos, tubos, aluminio, energía eléctrica, cabillas, pero no podemos exportar trigo, whisky, computadores o equipos de comunicaciones. Venezuela es exportadora de petróleos y sus derivados, y de minerales procesados. Solo necesitamos importar comida (cada día menos) y agregado importado para la manufactura de los productos industriales que requerimos para autoabastecernos. Las exportaciones venezolanas son mayores que las importaciones. Por tanto somos un país exportador, pero principalmente de rubros que tenemos en abundancia.

23. La devaluación cada año en un país como Venezuela es inevitable

Si así fuera otros países en peores condiciones que Venezuela no hubieran revaluado. La devaluación debe darse sólo cuando las variables macroeconómicas imperantes así lo aconsejen. Por ejemplo, cuando terminó el paro petrolero, se justificaba la devaluación, por las ingentes pérdidas económicas que había sufrido la nación. Pero, con la mejora de los índices macroeconómicos para este año, la devaluación no tenía sentido.

24. Los que apoyan la revaluación lo que buscan es implantar una Caja de Conversión en Venezuela.

Creemos en una revaluación paulatina, pero no favorecemos una Caja de Conversión, que apunta a la paridad del bolívar con el dólar, porque sería traumática para nuestra industria y significaría someter nuestra economía a la de EEUU, cuya moneda no tiene un respaldo real. Compartimos al respecto la siguiente opinión de Jairo Larotta Sánchez, aparecida en su excelente artículo: "El Bolivarianismo comienza con nuestro Bolívar", publicado en Soberania.info - 05/04/04: .. "Las experiencias de las "cajas de conversión" aplicadas a otros países como por ejemplo el caso Argentina, han resultado desastrosas. ... Tomar el dólar como moneda de nuestro país es tomar la deuda ajena más la nuestra. Eso es peor que el ALCA. Sería una verdadera locura. Sería como entregar nuestra soberanía monetaria a una economía quebrada".

25. Los que atacan la devaluación, en el fondo están atacando al Presidente porque él le dio su Visto Bueno a la misma .

Este es el sofisma favorito de los devaluadores. Pretenden ponernos a pelear con nuestro máximo líder porque creen que de esa manera nos descalifican. Nuestra respuesta a esa acusación falsa es muy sencilla: El Presidente confía en sus asesores económicos, de la misma manera en que confió en quienes le suministraron la información errónea sobre los soldados quemados. No es culpable el Presidente si es mal asesorado o si recibe mala información. Pero, nosotros sí seríamos culpables si a sabiendas de que uno de los enemigos más dañinos de este proceso es la devaluación, no lo divulgamos a los cuatro vientos como lo hemos venido haciendo.

Addendum: Mi agradecimiento al Ingº Jairo Larotta Sánchez, por haber revisado el borrador de este artículo y permitirnos incorporar algunas de sus ideas, principalmente en los ítems 1, 6, 7, 8, 9, 10, 11, 13, 14, 15 y 22.

Eudes Vera - eudesvera@cantv.net


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