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El
golpe de Estado fue petrolero
Pablo
Hernández, Elie Habalián, Víctor Poleo*
Política
es el oficio de llevar el poder al pueblo; todo otro fin es delincuencia
y los políticos delincuentes
deben ser ridiculizados. B. Brecht
Economía
y Energía
La economía y el poder militar de las naciones occidentales
dominantes están indisolublemente vinculados al conjunto
de formas físicas primarias de la energía: petróleo,
carbón, gas. La energía es un bien de bienes, sin
su contribución no hay actividad económica ni bienestar
en el modo de vivir occidental. Dicho en contexto cuantitativo:
para fabricar un dólar en actividades económicas no
energéticas, se precisa fabricar un dólar en el sector
energía.
Consumo mundial de energía [1]
Con apenas un 4% de la población mundial (6.000 millones
de habitantes), Estados Unidos destruye diariamente un 26% de la
producción mundial de petróleo y otro tanto de la
producción mundial de gas natural. Con 1.5 habitantes por
vehículo automotor, Estados Unidos quema diariamente poco
menos de la mitad de la producción mundial de gasolinas.
El estilo de desarrollo norte-americano, voraz y obeso de energía,
no es precisamente un paradigma de ética social y respeto
al Ambiente, menos aún de sana coexistencia entre la humanidad
y sus recursos naturales. De extrapolarse a la entera población
del planeta el estilo de desarrollo norte-americano, se requerirían
500 millones de barriles diarios de crudos convencionales, traducibles
en 170 mil millones de barriles por año, un requerimiento
que agotaría en 6 años las actuales reservas probadas
mundiales de petróleo.

El drama energético norte-americano,
tragedia de la humanidad
El informe Bush jr. de Política Energética de Mayo
2001 concluye que actualmente Estados Unidos requiere importar 60
barriles de cada 100 barriles que consume, mientras que los requerimientos
de importación en el 2020 serán de 75 barriles de
cada 100 barriles.
Estados Unidos es presa del estado corporativo[2], fusión
contra natura entre los intereses del capital petrolero y los del
estado. Dice Dick Cheney, vice-presidente de Estados Unidos: “
… la realidad es que los combustibles de hidrocarburos satisfacen
virtualmente el 100% de nuestras necesidades de transporte y una
porción significativa de nuestros requerimientos de electricidad,
... y en el futuro será inmodificable”. Añade
G. W. Bush, presidente: “...sin un incremento sustancial
en las reservas de energía, Estados Unidos puede enfrentar
una amenaza a su seguridad nacional y a su bienestar económico”.
Luego de la desaparición de la Unión Soviética
en 1989, la clase política de los Estados Unidos y el capital
petrolero anglosajón configuran hoy el mayor imperio militar
y económico en el planeta. No es difícil inferir,
en consecuencia, que el estado corporativo norte-americano habrá
de apropiarse por medios militares de los recursos mundiales de
energía.
Reservas mundiales de energía
Natura distribuyó aleatoriamente
las reservas mundiales de energía, las por ahora conocidas
con los niveles de precios y las tecnologías actuales.


Yacimientos en conflicto
Después de la segunda guerra mundial, el mundo árabe-islámico
ha sido objeto de un progresivo hostigamiento y de recurrentes ocupaciones
de sus territorios, siendo la destrucción de Palestina la
primera fase de una estudiada operación militar cuyo fin
último es
la exterminación de su pueblo y de su liderazgo histórico
y nacionalista. El gobierno corporativo de los Estados Unidos se
ha planteado impunemente la ocupación y el dominio militar
de los grandes yacimientos de energía mundiales.

La
operación “Libertad Duradera” del imperialismo
petrolero internacional es ocupar plenamente el Medio Oriente (Arabia
Saudita, Kuwait, Katar, los Emiratos Arabes Unidos, Irán
y, como es inminente, Irak), a la par que dominar los corredores
geográficos del Asia Central (Afganistán y las islámicas
ex repúblicas soviéticas). Rusia es utilizada para
servir, a mediano plazo, como desestabilizador del Medio Oriente
en la exportación petrolera mundial y en el dominio de los
precios. En el mundo árabe-islámico subyacen 3 de
cada 4 barriles de petróleo (75%) y 1 de cada 2 metros cúbicos
de gas (50%), mientras que en el Asia Central subyacen 4 de cada
10 metros cúbicos de gas (40%). La OPEP es, en esencia, la
vinculación histórico-cultural y de intereses geopolíticos
entre Venezuela, Latino América y el mundo árabe-islámico.
Continuación - Venezuela
y el Plan Colombia 
*Pablo
Hernández, Elie Habalián, Víctor Poleo / www.soberania.info
con base en los trabajos de C. Mendoza Potellá,Gastón
Parra, Francisco Mieres, César Baena, Juan Carlos Boué,
Luis Vallenilla y otros. Caracas, noviembre 2002
[1] British Petroleum Statistical Review of World Energy, June 2002
[2] John Kenneth Galbraith, The Corporate State.
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