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CONTINUACIÓN...
El sector energía 1999-2002
Responsabilidades políticas y penales
Víctor Poleo Uzcátegui - Caracas,
noviembre 2002
Estafa continuada y agravada
Desde su nacionalización en 1976, la clase ejecutiva petrolera
adversó al Estado-Propietario en defensa de sus intereses
corporativos al servicio del capital petrolero internacional y,
por residuo, al servicio de los intereses personales de sí
misma, su clase meritocrática.
PDVSA se hizo meta-estado, un estado más allá del
Estado, mientras que el Ministerio de Energía y Minas, representante
de los intereses del Estado y del pueblo, admitió y convalidó
su progresiva destrucción. Durante las dos últimas
décadas, la clase meritocrática de PDVSA ha ejecutado
una estafa continua y agravada a la Nación. En 1976,
el Estado recibió 80$ de cada 100$ facturados; en 2001 es
lo opuesto: la corporación PDVSA se apropia 80$ de cada 100$
facturados. La estafa de PDVSA a la Nación se llama internacionalización
[13] (10.000 millones de US$ pseudo-invertidos en la compra de 19
refinerías no rentables en EEUU, Europa y Reino Unido); la
estafa se llama CITGO (subsidio a los consumidores norte americanos
por via de descuentos en la compra de crudos a PDVSA, entre 2$ y
4$ el barril, acumulando 6.000 millones de US$ a la fecha); la estafa
se llama contratos de servicios; la estafa
se llama tercerización u “outsourcing”
(entrega de información estratégica a INTESASAIC y
a SHLUMBERGER-GEOQUEST, para lo cual graciosamente PDVSA ha pagado
5.000 millones de US$); la estafa se llama “apertura
petrolera” [14] (600.000 barriles diarios en
su mayoría no sujetos a regulación de producción
OPEP y cuyos costos se ubican entre 15$ y 20$ el barril [15]); la
estafa se llama “velos corporativos”
(un laberíntico tejido de cuentas petroleras en bancos internacionales
por el orden de 6.000 millones de US$ vinculados a 190 subsidiarias).
Durante las dos últimas décadas, en definitiva, la
clase meritócrata y el capital petrolero internacional se
las ingeniaron para estafar al Estado-Propietario un promedio de
5.000 millones de dólares anuales, al menos. Al frente del
Ministerio de Energía y Minas (1999-2002), ni Alí
Rodríguez ni Alvaro Silva intentaron el dominio político
de PDVSA y, menos aún, la disciplina financiera de las actividades
mercantiles de PDVSA [16]. Mientras PDVSA no sea genuina y plenamente
nacionalizada, no habrá ni soberanía ni paz política
en Venezuela.
Los méritos de la
meritocracia
Incubado un año antes, el desarrollo del golpe de estado
del 11 de abril 2002, incrementalista y mediático, se nutrió
de contribuciones político-financieras del capital petrolero
internacional y de la criminal participación de los terratenientes
petroleros (y eléctricos) criollos. A la luz de la geopolítica
y de la historia, era por demás previsible que el capital
petrolero internacional no toleraría la injerencia de un
gobierno soberano en la conducción política de su
estatal PDVSA [17]. Venezuela es conceptuada por el gobierno-corporativo
norteamericano18 como su estratégico yacimiento de energía,
cercano geográficamente y abundante en reservas de petróleo
a futuro, reservas necesarias para alimentar la voracidad energética
y la maquinaria de guerra del imperio. Domesticada en las fraguas
del capital petrolero internacional, y luego de dos décadas
estafando a la Nación, la clase meritócrata de PDVSA
tampoco toleraría el dominio político del Estado-propietario.
Muy diligente en la defensa de sus intereses mercantiles, la meritocracia
hubo pues de coautorar el golpe. Felizmente, el golpe petrolero
sacudió una adormecida conciencia ética y nacionalista
en un significativo conjunto de profesionales y trabajadores de
la estatal PDVSA [19]. La conducta demencial de los golpistas petroleros
[20] develó facetas de nuestras carencias y rezagos como
sociedad. Es el “ni un paso atrás” del movimiento
meritócrata que acampó en Chuao, es
el equívoco arquetipo de “PDVSA empresa de clase mundial”
que la conspiración mediática sembró acríticamente
en la sociedad venezolana y es también el General Lameda
al frente de la batalla por re-apropiarse de PDVSA y al frente de
la marcha por capturar Miraflores y derrocar el gobierno nacional,
objetivo abortado el 13 de abril por el pueblo y el ejército
nacionalistas, teorema inasible para los guionistas de la Agencia
Central de Inteligencia. Venezuela descubrió con indignación,
finalmente, el envilecimiento de la clase tecnocrática a
la cual confió desde 1976 la operación de la industria
petrolera nacional. En efecto, ya el domingo 7 de abril la meritocracia
delincuente había materializado buena parte de su agenda.
Inutilizando la refinería de El Palito [21] (Puerto Cabello,
129.000 bd) y bloqueando los patios de almacenamiento y distribución
en Yagua y Barquisimeto, el golpismo petrolero dió jaque
al transporte terrestre y aéreo en la región centro-occidental,
medible por el desabastecimiento de un 35% de las gasolinas en el
mercado interno [22]. En paralelo, con igual intención y
mayores daños potenciales, los golpistas petroleros redujeron
la alimentación de la refinería de Amuay [23] (Paraguaná,
570.000 bd) y lo intentaron fallidamente en la refinería
de Puerto La Cruz (195.000 bd). Los golpistas de PDVSA-Gas, por
otra parte, estrangularon la producción del gas de Anaco
para agravar así el racionamiento eléctrico; es el
hecho que 30% de la generación eléctrica nacional
es a gas, un fluido no almacenable, y que un 85% de la demanda eléctrica
del área metropolitana se satisface con gas termo-eléctrico
(Tacoa-Arrecifes-RZ) [24]. A su vez, los golpistas del despacho
de tanqueros retrasaron en puertos venezolanos 19 cargamentos durante
al menos 4 días, causando daños comerciales a clientes
internacionales y a la Nación [25]. Agavillados para delinquir,
los tecnócratas de las nóminas ejecutiva y mayor de
PDVSA deben ahora responder penalmente por sus acciones contra la
seguridad de la Nación [26]. Por si fuera poco, y añadiendo
impunidad al agravio, el movimiento meritócrata
publicó sus partes de guerra día a día, graciosa
anti-productividad en la PDVSA que es de todos [27].
De igual importancia, la meritocracia delincuente tuvo sus 15 minutos
de gloria el 12 de abril: vocearon entonces su inteligente política
petrolera, no otra que abandonar la OPEP o servirse de ella a conveniencia,
no enviar un barril más a Cuba [28], continuar auto-gobernándose
y, desde luego, consumar la desnacionalización de PDVSA.

Ya quisiéramos ver si en BP o en Shell, un gerente de refinería
o un despachador de tanqueros puede decidir acerca de cuál
es su Junta Directiva, a quién
no enviar crudos y productos y, más serio aún, si
Inglaterra debe abandonar la Agencia Internacional de Energía.
La conspiración petrolera tuvo sus contrapartes en los sectores
mediáticos, de telecomunicaciones y eléctrico. Enrique
Mendoza se atribuyó el daño a las instalaciones de
Mecedores (Canal 8 VTV), mientras que la red de concesionarios independientes
de TV (la VeneVisión de Cisneros, RCTV, Globovisión)
y de telecomunicaciones (BellSouth en particular) contribuyeron
su tecnicismo para interferir el espacio radioeléctrico e
inutilizar selectivamente los celulares del estamento oficial.
Menos conocida es la conjura en el sector eléctrico estatal:
fallas que ocurrirían en las centrales de generación
del Bajo Caroní, en la subestación San Gerónimo
y en la transmisión a alto voltaje Guri-Centro. Sobre este
tema, el divisionario (de cuáles
batallas ¡?) y revolucionario (de cuál 4F ¡?)
General Francisco Rangel Gómez, Presidente de la CVG, algo
tiene que decir, luego de su impecable y leal actuación [29].
El 12 de Abril, la nómina ejecutiva de CVG EDELCA y de las
filiales de CVG celebraron su victoria golpista en el Club Macagua
y en La Casona, casa presidencial de la CVG en el campamento de
Ferrominera. En la noche del sábado 12 de Abril y hasta la
madrugada del 13 de Abril, varios de los barrios del Oeste de Caracas
sufrieron fallas eléctricas durante 4 y más horas,
mecanismo para desmovilizar el pueblo, facilitar la represión
policial y contribuir decisivamente a la insurgencia golpista.
Conjeturas
Aún
por explicar, el golpe petrolero del 11 de
Abril desdibujó
el convencimiento de H. Chávez, Jefe de Estado, acerca de
su entera autonomía decisoria para nominar la Junta Directiva
de PDVSA. ¿Qué lo motivó para transar
PDVSA? Que lo motivó para re-entregar
a quienes lo derrocaron el control absoluto del negociado petrolero
y de los tributos fiscales petroleros? ¿Acaso
el poder del capital petrolero internacional?, y bajo difusos condicionamientos internos
y foráneos de
los cuales el medio militar fué sólo
un portavoz coyuntural y desprevenido? O acaso el buen
pragmático ocupó un elusivo espacio
que, previamente dibujado en una agenda con aquéllos,
le ubicó al frente de PDVSA? El directorio post-golpe
en PDVSA que preside Alí, no es acaso un directorio de
delincuentes? No es Alí el primus inter pares?
O acaso el pragmático Alí no alentó el
movimiento meritócrata?, por demás previsible
a la luz de su pasado y a la luz de sus equívocas pero
pragmáticas
decisiones en el Sector Eléctrico cuando fuera ministro.
El golpe petrolero se activa y ubica en contexto internacional.
En su momento (1999- 2000), el MEM de Alí tejió un
curioso acercamiento a Washington: Bill Richardson
y Dick Cheney,
artífices de la estafa ENRON, fueron las contrapartes
para negociar la entrada de Venezuela en la Alianza Hemisférica
Energética, la de EEUU, negación explícita
de la Alianza Energética Latinoamericana. Allí donde
cierta izquierda se niega a investigar y aprender, asistió
la derecha a sintetizar sus fatídicas lecciones.
Capital petrolero internacional
.... tiene su origen en las grandes compañías que,
a finales del siglo XIX (1880s), se organizan
en Inglaterra, Holanda y Estados Unidos para explotar un negocio
nuevo, el petrolero,
negocio que cambió radicalmente la civilización occidental
y dió lugar a un nuevo orden económico
mundial y a un nuevo mapa geopolítico del mundo; en su formación
intervienen:
• Ganancias por actividades petroleras
• Apropiación de renta en las tierras petroleras
• Reproducción de ganancias y renta en el tiempo
• Impuestos de los estados-corporativos petroleros
• Simbiosis con los intereses del capital automotor, aeroespacial
y armamentista
• Daños ambientales no honrados

[13] Cfr.: J.C.Boué
(1997), The political control of State Oil Companies. A case study
of the International Vertical Integration
Programme of Petróleos de Venezuela (1982-1995). Oxford University.
C. Baena (1996). The politics of Oil in Venezuela: a Decision-making
analysis of PDVSA’s Internationalisation Policy.
London School of Economics, PhD Thesis.
[14] Cfr.: C. Mendoza Potellá, El poder petrolero y la economía
venezolana. Ediciones del Consejo de Desarrollo Científico
y
Humanístico de la UCV. Caracas, 1995.
L. Vallenilla, La Nacionalización del Petróleo Venezolano
(1975-1998). Ediciones Porvenir. Caracas, 1998.
[15] Cfr.: Informes 2000 y 2001 de los comisarios de PDVSA (R.D.
Ramírez y E. Carruyo, respectivamente).
[16] Transcurridos dos y medio años de gobierno, el Jefe
de Estado reclamó al ministro A. Silva su negligencia en
concretar el
análisis financiero de PDVSA (La Casona, 20 de Mayo 2001,
10 pm). Es el hecho que el tándem A. Rodríguez y B.
Alvarez
tampoco es inocente de tal negligencia la cual, en el mejor de los
casos, habría de atribuirse a su desconocimiento de la Cuestión
Energía, aunado a la indigencia del MEM para realizar un
análisis de esta naturaleza. El buen pragmático, sin
embargo, optó por contratar los servicios aritméticos
de McKinsey (Septiembre 2002).
[17] Junta Directiva que presidieron Gastón Parra Luzardo
y Carlos Mendoza Potellá.
[18] Condoleza (Chevron), Dick y Bill (Halliburton), Bush jr. ...
etc.
[19] Petroleros por Venezuela (ASOPETROLEROS)
[20] Asociación Civil Gente de Petróleo y Unión
Nacional de Trabajadores Petroleros (UNAPETROL).
[21] M. León, El Universal, El, lunes 8 de abril 2002 (“
El Palito volverá a operar el viernes 12 de abril”).
[22] Fluctúan entre 3.5 millones de dólares (cfr.:
periódico VERAZ, Valencia, 23 de Agosto 2002) y 27 millones
de dólares
(cálculos propios) las estimaciones independientes de daños
y pérdidas patrimoniales en El Palito.
[23] A. Carquez Saavedra, El Nacional, D8, viernes 12 de abril 2002
(“ Colapsó el complejo de Paraguaná”).
[24] El mercado eléctrico metropolitano es de 12 TWh/año
y su factura diaria está en el orden de 3 millones de dólares;
bajo
racionamiento, sin embargo, el valor de mercado es infinitamente
superior: 240 millones de dólares diarios asociados a 2
dólares el kWh no servido.
[25] Ocho (8) millones de dólares, admitiendo una penalización
de 4.000 dólares por hora de sobrestadía en puerto
(cfr.: WorldScale) y durante 4 días de 19 tanqueros (200.000
a 300.000 barriles por tanquero).
[26] El 9 de Abril los abogados I. Ramírez y J. Chagín
, directivos de la Federación Nacional de Defensa de los
Derechos Humanos,
presentaron ante el Fiscal General de la Nación el primero
de una serie de alegatos jurídicos que tipifican los delitos
cometidos
por la meritocracia golpista, los siguientes entre otros: contra
la libertad y cesación del trabajo, instigación a
delinquir, excitación a la desobediencia pública y,
de mayor importancia, delitos contra la independencia y la seguridad
de la Nación.
[27] El Banco Central de Venezuela estima en 20% el descenso del
Producto Industrial Petrolero en los meses de abril y mayo
2002, méritos de la meritocracia. Grosso modo, este valor
es cuantificable en 400 millones de dólares.
[28] Cien (100) millones de dólares estima la República
de Cuba el valor de los daños que le causó la rescisión
unilateral por
PDVSA del Acuerdo Energético de Caracas, acuerdo firmado
por los gobiernos de Cuba y Venezuela en Octubre 2000.
Desde el 10 de Abril al 1 de octubre 2002, PDVSA cesó el
envió de 53.000 bd a Cuba, obligándola a compras tercerizadas
en los mercados spot, racionamiento eléctrico y desabastecimiento
de gasolinas en la isla.
[29] Rangel Gómez “renunció” el 12 de
abril ante Carmona pero el 14 de Abril, víctima de coyuntural
amnesia, retomó sus
negociados en CVG (ver Correo del Caroní, El Guayanés
y Nueva Prensa de Guayana, 12 al 14 de abril 2002).
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