Debieron llamarla PDUSA, no PDVSA
Ángel Cristóbal
Colmenares / Rebelión
- 04/02/03
|
"Latin
America --principally Venezuela, Mexico and Brazil-- has more than
17 billion barrels of proven oil reserves and potentially 114 billion
of barrels of undiscovered oil, according to the US Geological Survey.
With Foreign participation, Latin American production could increase
from 9 million barrels per day to more than 14 million”.
GLOBAL TREND 2015: A DIALOGUE ABOUT
THE FUTURE WITH NON GOVERNMENT EXPERTS CENTRAL INTELLIGENCE AGENCY
- www.cia.gov/nic/graphics/gt2015.pdf
Uno
de los aspectos positivos de la sedición petrolera en su
segundo intento del pasado año por derrocar al gobierno ha
sido la "desclasificación" de
información referente a Petróleos de Venezuela,
S. A. (PDVSA) y hoy podemos decir que en los últimos
dos meses el pueblo llano se ha enterado como nunca de los asuntos
referentes a la que suponíamos "empresa de todos
los venezolanos". Y por cuanto el tema es sumamente
importante y en cierto modo "especializado"
vamos a centrar nuestros comentarios en el caso específico
del sabotaje a los sistemas de computación, sugiriendo a
los lectores visitar la página www.soberania.info
a fin de que obtengan una información variada y seria del
mundo petrolero, de sus cifras y del impacto que para la sociedad
en general y venezolana en particular tiene y pudiera tener.
Comencemos
entonces por establecer la diferencia entre huelga de trabajadores
y sabotaje patronal. Todos los "paros"
convocados desde diciembre de 2001 ('casualmente' luego de ser aprobadas
las cuarenta y nueve Leyes Habilitantes) han estado encabezados
por los cogollos de FEDECÁMARAS y de la
ilegítima Confederación de Trabajadores de Venezuela
(CTV) e invariablemente han encontrado repulsa
por parte de al menos dos cámaras empresariales regionales
(Estados Apure y Bolívar) y de los trabajadores de las áreas
de transporte, empresas estatales, administración pública,
petroleros, agropecuarios, pescadores y medianos y pequeños
comerciantes.
No
se requiere un especial esfuerzo para entender que la huelga es
una conquista de los trabajadores en lucha contra los patronos y
muchas veces --en lo que a Venezuela respecta-- enfrentando a la
misma CTV, a cuya prueba nos podemos remitir a los casos de los
trabajadores de Aeropostal, de SIDOR y textileros en 1981. Y ese
derecho a huelga es reconocido por la Constitución de la
República Bolivariana de Venezuela en su artículo
97:
"Todos
los trabajadores y trabajadoras del sector público y del
privado tienen derecho a la huelga, dentro de las condiciones que
establezca la ley". ¿Y por qué vamos
los trabajadores a la huelga? Pues por reivindicaciones políticas,
sociales y económicas. ¿Y cuáles son las reivindicaciones
que reclama ese viejo matrimonio contra-natura FEDECÁMARAS-CTV?
Pues el desmantelamiento de la Constitución y de las leyes
que recogen derechos y conquistas de la mayoría del colectivo
nacional, por mucho tiempo excluida de los derechos y expropiada
de beneficios. La consiga es que se vaya Chávez. El objetivo
es despojar a los sectores explotados de las posibilidades de avance
político y social detalladas en la Constitución y
en las leyes, con especial relevancia las de Tierras/Desarrollo
Agrícola, Pesca/Acuacultura e Hidrocarburos.
El
reiterado fracaso de las huelgas propuestas e impuestas nos trajo
así a la situación de SABOTAJE que
sufre PDVSA por abandono de trabajo por parte de gerentes de la
llamada "nómina mayor", quienes
además dañaron instalaciones, averiaron sistemas,
impidieron el acceso a técnicos y obreros a sus labores,
promovieron secuestros de naves transportadoras y hacen
uso indebido/abuso de los equipos ("hardware") y programas
("software") de computación pertenecientes a la
corporación energética, mediante los cuales
impiden u obstaculizan operaciones técnicas y administrativas
que pueden ir desde sabotear rutinas de llenado de cisternas transportadoras
de combustible hasta bloquear elaboración de nóminas
y las correspondientes transferencias bancarias.
Es
de recalcar que los impedimentos de acceso a los sitios de trabajo
fueron, en su mayoría, por abuso de poder y mediante amenazas
veladas o abiertas contra los trabajadores y sus familiares, vale
decir terrorismo.
Es
evidente que la corporación energética sufre (o sufría)
de una casi absoluta dependencia de centros de decisión externos
y ajenos a ella, resultado de políticas privatizadoras inteligentemente
disfrazadas como "avances tecnológicos y gerenciales"
por esa capa tecnocrática que estrechamente vinculada al
capital multinacional comenzó a sentar sus reales en la empresa
luego de su "nacionalización".
Y nos enteramos ahora de la existencia de dos empresas --INTESA
y SAIC-- las cuales monopolizan el conocimiento cibernético
y las acciones de las computadoras de PDVSA.
Llama
poderosamente la atención que un contrato de alianza entre
la principal empresa estatal y dos firmas foráneas haya pasado
inadvertido para esos sagaces economistas, politólogos, "periodistas"
y "expertos petroleros" que a toda hora
esparcen informaciones, previsiones y diagnósticos en su
mayoría apocalípticos, partiendo muchas veces de rumores,
de supuestos y hasta de sus particulares estados de ánimo.
Y
es que el 6 de febrero de 1997 el señor Roger D.
Brown, presidente de INTESA
y ex-director del Global Oil and Gas Initiatives,
dio detalles de las operaciones de la nueva compañía,
agregando que "Informática, Negocios y Tecnología",
S. A., (INTESA) era una "joint venture" entre PDVSA y
"Science Applications Internacional Corporation" (SAIC);
en su mayoría los profesionales de INTESA habían sido
transferidos desde PDVSA y sus afiliadas Corpovén, Lagovén,
Maravén, PDV-Marina, Deltavén, Carbozulia, Pequivén,
Palmavén, Bitor, Intevep, Barivén y CIED. La dirección
de INTESA es (o era): Torre Credicard, Piso 10, avenida Principal
de "El Bosque", Caracas, teléfono +582-905.96.95.
Su sitio en la red: www.intesa.com, donde se pueden ver los nombres
de quienes forman (o formaban) su junta directiva.
Y
el 23 de enero de 1998 el mismo Roger Brown anunció un acuerdo
estratégico entre INTESA y "Network Solutions,
Inc.", (NSI) según el cual ésta proveería
su experiencia en conectividad de Internet, servicios de mensajería,
seguridad en redes de trabajo y reingeniería en redes de
banda ancha. Esa firma registra nombres de Internet con terminaciones
.com, .net, .org y .edu en cumplimiento de acuerdo cooperativo con
la "Nacional Science Foundation". Su
sitio en la red: www.netsol.com.
En
cuanto a SAIC, revisamos su expediente en Securities
and Exchange Commission (www.sec.gov), donde fue inscrita como empresa
prestadora de servicios de Ingeniería, Contaduría
e Investigación. Su dirección es el 10260 Campus Point
Dr M/SF3, San Diego, California 92121. Para el ejercicio 2003 su
Director es Bobby R. Inman, con dirección en el 701 Brazos
Street, Suite 500, Austin, Texas. El señor Inman aparece
también como representante de "SBC Communications, Inc"
(www.sbc.com).
El
señor Inman es Almirante retirado de la Marina estadounidense
y fue director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) desde
el 12 de febrero de 1981 hasta el 10 de junio de 1982. Y
en el equipo gerencial de SAIC le acompañan otros militares
retirados: los generales W. A. Downing (ej.) y J. A. Welch
(av.) Las relaciones políticas y corporativas que
esos señores obviamente tienen facilitan y favorecen la realización
de buenos negocios con la administración pública,
y no creemos casual que la empresa SAIC ocupara el cuarto lugar
en la lista de contratistas, según información de
Nick Wakeman en artículo del 6 de mayo de 2002 publicado
en "Washington Technology" (www.washingtontechnology.com)
de cuyo texto extraemos un párrafo que indica cómo
cualquier situación, por terrible que sea, puede ser convertida
en un buen negocio:
"Even
before the war on terrorism sparked billions of dollars in new spending
proposals, the government information technology market was a good
place to be. Now many observers believe it might be the best".
La
corporación energética (¿venezolana?) fue "el
mejor lugar para estar" (the best place to be) pues
recibía cincuenta mil millones de dólares, de los
cuales entregaba a regañadientes el 20% al Estado venezolano
[los autócratas pedevecos decían que "no
eran caja chica" del gobierno] y disponía del
resto para "reinversiones" de cuyos planes
y resultados nunca se molestaron en informar. Es indudable que muchos
de esos dólares fueron a parar a las arcas de las empresas
INTESA y SAIC.
Como
podemos leer en uno de los artículos de SOBERANIA.INFO:
"Dice el informe 2001 del comisario de PDVSA (p. 14):
… se realizó la evaluación del acta de Mutuo
Acuerdo (sic) entre INTESA y PDVSA, en la cual se determinó
que INTESA realizó cobros indebidos (sic) por el orden de
55 millones de dólares; sin embargo, PDVSA consideró
conveniente, luego de un proceso de negociación (sic), aceptar
solo la cantidad de 2,2 millones de dólares "
(www.soberania.info/Documentos/el_golpe_petrolero03.htm#Tercerizacion)
Cuando el gobierno intentó nombrar una Junta Directiva y
hurgar en las intimidades de la empresa los autócratas de
PDVSA organizaron el golpe de abril, y si bien la insurrección
popular en conjunción con una Fuerza Armada cuyo Estado Mayor
parece haber interpretado correctamente el peligro de disolución
del Estado logró reponer en Miraflores al presidente Chávez,
ello no significa que los fascistas estuvieran completamente derrotados,
verdad fácil y --dolorosamente-- comprobada en su vuelta
a los puestos de mando en la industria, desde donde continuaron
su labor erosiva del gobierno nacional hasta que consideraron llegada
la hora en diciembre.
Y
no queden dudas acerca de sus objetivos: eliminación de la
Constitución y de las leyes por ella generadas; "disciplinar"
a los sectores populares y despojarlos de los derechos políticos,
sociales y económicos; retiro de Venezuela de la OPEP; entrega
de PDVSA a la voracidad del capital internacional y aumento de la
producción de acuerdo a la prioridad pautada por el gobierno
de los Estados Unidos.
El
párrafo que sirve de epígrafe a este trabajo puede
ser traducido así: "Latinoamérica --
principalmente Venezuela, México y Brasil-- tiene más
de 17 billones de barriles de petróleo en reservas probadas
y potencialmente 114 billones de barriles de petróleo no
descubierto, de acuerdo a US Geological Survey. Con participación
extranjera, la producción de Latinoamérica podría
incrementarse de 9 millones de barriles diarios a más de
14 millones".
Pero
hay una traducción mucho más fiel (sobre todo a la
CIA) y es la realizada por el señor José Curiel, firmante
del decreto fascista de Carmona en representación de su partido
COPEI, quien el 6 de enero de 2003 y a nombre de la denominada "Coordinadora
Democrática" planteó en la Comisión
Proyecto País para un futuro postChávez (www.ultimasnoticias.com.ve):
"… dar autonomía a PDVSA y cambiar de
una relación petróleo-Estado a una petróleo-Sociedad
donde se abra paso al espacio para la democratización del
capital de la industria de los hidrocarburos, de manera que haya
una mayor participación ciudadana en el recurso petrolero
y gas a través de la profundización de la apertura
petrolera; recuperar mercados perdidos, incrementando la producción
petrolera en función de una demanda para 2020 de 11.4 millones
de barriles por día en el hemisferio occidental; revisar
la posición de Venezuela en la OPEP, abrir espacios a la
inversión privada en el sector energético y privatizar
las empresas eléctricas; recortar el gasto para lograr el
equilibrio macroeconómico y promover la inversión
privada y pública en el área de la infraestructura;
inversión privada en salud y 'descentralización' en
educación".
El
señor Curiel no derrocha ni un segundo en explicar que en
cuarenta años, durante algunos de los cuales fue Ministro
de Obras Públicas, él, su partido y sus socios adecos
se dedicaron a realizar eso que hoy vuelve a ofrecer: privatizar
la salud y la educación, incrementar producción petrolera
a precios de gallina flaca, torpedear a la OPEP y recortar el gasto
para negar a la población cualquier posibilidad de redistribución
justa de la renta, razón por la cual existe un 80% de pobreza,
un desempleo crónico y una cultura de la corrupción
sembrada en lo más profundo del alma venezolana, precisamente
las razones por las cuales los sectores populares no los quieren
ni en pintura.
Podemos
concluir en que la huelga volvió a fracasar, el sabotaje
a la industria petrolera ("la continuación del golpe
por otros medios") no pudo coronar el objetivo perseguido y
a pesar de las ingentes pérdidas económicas causadas
al país nos atrevemos a decir que a los golpistas no les
alcanzará la vida para arrepentirse del paso dado, pues en
abril, con un gobierno desorientado, sorprendido y a la defensiva,
su acción trajo como resultado la salida de más de
cien oficiales superiores de la Fuerza Armada, la reflexión
de sectores de la clase media en cuanto a la verdad subyacente tras
el discurso aparentemente democrático de los fascistas y,
lo más importante, el impulso que los sucesos dieron a la
movilización, conciencia y organización populares,
desde entonces en la calle.
Pero
ahora la situación para ellos es mucho más grave y
podemos resumirla en la pérdida de ese bastión llamado
PDVSA. Todo el conflicto gira en torno al petróleo y el progresivo
control del gobierno se manifestará así:
a)
bajando la cresta a los autócratas petrodolarizados con la
normalización de la producción y suministro, tanto
al interior del país como a los clientes en el exterior;
b)
regularizando las operaciones técnicas y administrativas
en todos los ámbitos de la corporación, y
c)
saneando las nóminas en función de optimizar la inversión
y alcanzar niveles de eficiencia y eficacia, conceptos al parecer
desconocidos por la pesada y costosa burocracia que todavía
medra en la empresa.
Creemos que a mediato plazo debemos plantear:
1.
Convocatoria a una Asamblea General de Accionistas originarios en
la cual se discuta el camino a seguir para reorganizar la empresa
y adecuarla a las necesidades del país;
2.
Exigencia de una política informativa clara y precisa mediante
la cual el colectivo sepa realmente cuál es la situación
de la corporación, única forma de actuar concientemente
tanto en pro de su normalidad como en su defensa;
3.
Incorporación de trabajadores de todas las nóminas
a los niveles de toma de las decisiones, única forma de impedir
la formación de castas privilegiadas, núcleos de poder
y mal uso de los recursos;
4.
Vinculación real (orgánica) de la empresa con las
comunidades que comparten áreas geográficas con sus
instalaciones a fin de establecer planes de desarrollo social, de
salud, educativo y de empleos;
5.
Exigir garantía de que los servicios de transporte y de computación
--por referir solo a dos amargas experiencias-- sean controlados
efectivamente por la corporación, y preferiblemente prestados
por cooperativas al efecto organizadas, y
6.
Rechazar en forma firme y decidida la reincorporación de
los golpistas, terroristas y saboteadores y exigir a los directivos
de PDVSA la presentación de acusaciones y solicitud de apertura
de juicios contra ellos para que sean castigados por los graves
delitos cometidos contra el patrimonio físico y moral de
la Nación.
Solo
como ejercicio de imaginación, calculemos cuántos
empleos, escuelas, hospitales y obras de infraestructura pueden
ser generados y edificados con cuarenta millones de dólares.
Y
establezcamos como línea política que nunca más
nuestra empresa energética sea convertida en PDUSA.
| |
|
Arriba |
 |
Portada |
|